8/8/12

Trista notícia apareguda al diari El Pais


Robert Hughes, el controvertido intelectual australiano que hizo de la crítica de arte un arte, murió el 6 de agosto tras una larga enfermedad en el Calvary Hospital del Bronx, en Nueva York, de acuerdo con un comunicado que emitió su mujer, Doris Downes. El escritor tenía 74 años.
Aunque la primera vocación de Hughes fue la pintura y la poesía, el escritor australiano abandonó la Universidad de su Sidney natal, donde se había matriculado en arquitectura, para dedicarse a la crítica de arte en el diario local The Observer. Su estilo audaz y descarado y sus despiadadas opiniones sobre la belleza, el mercado del arte o la técnica de los artistas modernos impregnó su trabajo tanto en la prensa escrita como en los documentales sobre historia del arte que dirigió para la televisión. Su tono peculiar consiguió atraer de tal manera al público que The New York Times lo calificó como "el crítico más famoso de la historia", un apelativo que él desdeñó en 1997, durante una entrevista para el programa 60 minutos. "Que te nombren el crítico de arte más influyente es como si te llamaran el apicultor más influyente", dijo un irónico Hughes.

Que te nombren el crítico de arte más influyente es como si te llamaran el apicultor más influyente"
Robert Hugues
La virulencia de sus críticas -llegó a referirse al trabajo de Francis Bacon como "papel para matar moscas"- era proporcional a su desencanto con el arte posmoderno al que definió como "el vómito de los 80". Esa decepción se fue haciendo cada vez más honda hasta derivar, en 1996, en una profunda depresión para cuya recuperación necesitó antidepresivos y psicoterapia durante varios años. Cuando parecía haberse recuperado, en 1999 tuvo un gravísimo accidente de tráfico de cuyas secuelas no logró recuperarse nunca.
Aunque las consecuencias del incidente automovilístico lo mantuvieron alejado físicamente de la primera fila de la vida pública, la influencia de su trabajo crítico se mantuvo intacto. La revista Time, para la que trabajó durante tres décadas, lo incluyó en 2011 entre los 100 escritores en lengua inglesa de no ficción más importantes del siglo XX.
Además de en la prensa –antes de ser contratado por Time escribió en The Spectator, The Daily Telegraph o The Times, entre otros diarios-, Hughes demostró su capacidad narrativa en El Arte de Australia, una revisión sobre la pintura del país desde sus orígenes hasta 1960, o en La costa fatídica (Galaxia Gutenberg) -un estudio escrito en 1987 sobre la colonización de Australia con los convictos británicos deportados a la isla-, que generó tanto éxito como controversia.

Definió el arte posmoderno como "el vómito de los 80"
Para entonces, Hughes ya era una cara conocida, no solo por los artistas, diana de sus furibundas críticas, sino por el público en general. En 1980 dirigió para la BBC la serie documental El shock de lo Nuevo, en la que, con su voz cavernosa, abordaba la historia del arte moderno desde el Impresionismo hasta Andy Warhol. El trabajo, acompañado de un libro del mismo nombre, fue considerado uno de los documentos más provocativos sobre el desarrollo de la pintura del XIX y XX más importantes jamás rodados o escritos. En 2000, el crítico realizó otro documental sobre Francisco de Goya -uno de sus pintores más admirados- titulado Goya: Loco como un Genio, que se emitió en la BBC.
En su libro de memorias Las cosas que no sabía, publicado en 2006, Hughes escribió sobre la visita que le hizo la Muerte: "Estaba sentada detrás de un escritorio, como un banquero. No hizo ningún gesto, pero abrió la boca y yo me asomé a su garganta, que se convirtió en un túnel: la bocca d'inferno del arte cristiano".
Hughes nació en Sidney el 28 de julio de 1938 en el seno de una importante familia de abogados y políticos. Su abuelo paterno se convirtió en el primer alcalde de la ciudad y su padre, además de letrado, fue piloto durante la I Guerra Mundial y se enfrentó en varias ocasiones contra el Barón Rojo. Tras abandonar la Universidad, el futuro crítico de arte se enroló en el Movimiento The Push, formado por artistas, escritores, intelectuales y bebedores australianos.

Dirigió para la BBC El shock de lo nuevo, que abordaba la historia del arte moderno
Tras la muerte de su madre en 1963, Hugues se trasladó a Europa donde se empapó del arte de ese continente. Cuatro años después se casaría con la australiana Danne Emerson, con quien tuvo a su único hijo, Georges Danton. La pareja se separó pronto, aunque se divorciaría en 1981, cuando el crítico volvió a contraer matrimonio por segunda vez con Victoria Whistler. Danton se quitó la vida en 2002, con 34 años de edad, un hecho que dejó desolado al crítico pese a que ambos apenas habían tenido contacto.
Hughes abandonó Londres por Nueva York en 1970, cuando la revista Time lo contrató como crítico de arte. Allí volvería a casarse en 2001 con la pintora y directora estadounidense, Doris Downes. Además de crítico, Hughes era un magnífico cocinero y un gran cazador, según relató este domingo su sobrina Lucie Turnbull a la cadena de radio australiana ABC: "Era tan bueno con la máquina de escribir como con los fogones".